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Clavos Hincados

  • Samuel Valverde
  • hace 15 minutos
  • 3 Min. de lectura
“Las palabras de los sabios son como aguijones, y como clavos hincados son las palabras… expuestas por un Pastor.”— Eclesiastés 12:11

No todas las palabras consuelan… algunas afirman


Vivimos rodeados de palabras suaves, motivadoras, agradables al oído.Pero no todas las palabras que reconfortan transforman.

Hay palabras que no vienen a hacerte sentir bien, vienen a mantenerte firme cuando todo alrededor se mueve.

Salomón, al final de su vida, no escribe desde la euforia. Escribe desde la experiencia, desde el error, desde la restauración. Y nos deja una verdad incómoda pero necesaria: todo sin Dios es vanidad.


Vanidad no es maldad… es vacío

“Vanidad de vanidades… todo es vanidad.” (Ec. 12:8)

Salomón no está diciendo que las cosas del mundo sean malas en sí mismas.Está diciendo que no pueden sostener el alma.

Probó el conocimiento. Probó el placer. Probó el poder, el honor, la riqueza.

Y al final descubrió que todo eso, sin Dios, es como intentar clavar algo en el aire: no se sostiene.


Palabras como clavos: duelen, pero fijan

Eclesiastés 12:11 nos da una imagen poderosa: las palabras del sabio son clavos bien hincados.

Un clavo:

  • no adorna

  • no entretiene

  • no es cómodo

Pero sostiene una estructura.

La Palabra de Dios no siempre viene a acariciar. A veces viene a confrontar, a corregir, a incomodar…porque si no somos afirmados en la verdad, terminamos cayendo con facilidad.


El problema no es estudiar mucho… es vivir poco lo que sabes

“El hacer muchos libros es algo sin fin, y el mucho estudio fatiga el cuerpo.” (Ec. 12:12)

Salomón no desprecia el conocimiento. Advierte contra una espiritualidad que sabe mucho pero obedece poco.

Puedes leer mucho, escuchar mucho, aprender mucho…y aun así no temer a Dios.

La fe no se mide por información acumulada, sino por vida transformada.


La conclusión que lo resume todo

Después de explorar la vida entera, Salomón no deja una lista larga.Deja una frase simple y definitiva:

“Teme a Dios y guarda sus mandamientos, porque esto es el todo del hombre.” (Ec. 12:13)

No es una opción más. No es una sugerencia espiritual. Es el centro.

Todo lo demás gira alrededor de esto. Cuando Dios no está en el centro, todo se desordena.


Mi tiempo: estar en la casa del Señor con intención

El temor a Dios se expresa en decisiones prácticas.

  • Ir a la casa del Señor con alegría (Salmo 122:1).

  • Acercarse con sabiduría, más para oír que para hablar (Eclesiastés 5).

  • Vivir con presencia, confiando en el sacrificio completo de Cristo (Hebreos 10).

No se trata solo de asistir, sino de estar presente con el corazón.


Mi tesoro: donde está tu dinero, está tu corazón

La generosidad no es un tema financiero, es un tema espiritual.

La Biblia es clara: el que confía en Dios, honra a Dios con sus recursos.

No por obligación. No por presión. Sino por convicción.

La matemática no miente, pero más importante aún: Dios no falla en Su provisión.


Mis talentos: todo cuenta delante de Dios

Al final, Dios traerá a juicio toda obra, aun lo que nadie vio.

Eso no es amenaza, es esperanza.Nada vivido para Dios es en vano. Nada entregado con fidelidad pasa desapercibido.


Conclusión: mejor un clavo que una pluma

Las palabras suaves pasan.Las verdades firmes permanecen.

Tal vez este mensaje no fue cómodo.Tal vez no fue ligero.Pero si fue como un clavo bien hincado en tu alma…

entonces cumplió su propósito.


Porque en un mundo lleno de vanidad, necesitamos palabras que sostengan la vida.



📚 Para seguir afirmando el corazón en procesos de sanidad:

  • 💔 Cada Corazón Sanado

  • 💍 Asuntos del Matrimonio


🌎 Consíguelos aquí:

 
 
 
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